Tengo un buen de entradas incompletas, pero no es por no acabarlas ni por ser huevon. La verdad yo sé que quien me lee, quiere saber un poco más y en qué acabó la historia. Y a mí me encanta. Después de estudiar mercadotecnia, aprendes a manipular a la gente, aprendes a descifrar que es lo que quieres. Yo estudié por varios años eso y a raíz de aquello. Ahora rifo. La neta. Primero publico algo, algo que sé que te va a gustar. Un fragmento de la historia, el principio, no más.
Tú rutina diaria, claro está, incluye un recorrido poris redes sociales. Entre ellas éste blog. Y cuando ves algo nuevo, algo fresco. No te aguantas las ganas y hasta no quieres ir a trabajar, por quedarte, leyendo, analizando, gustando de las palabras que pongo aquí como si fuera la vitrina de mi local. Y te quedas así fascinado. Hasta que llega un punto donde dices que qué pedo. Que todo iba bien y la cagué. Y hay dos caminos. O te encabronas y te decepcionas o buscas más, buscas el resto. Lo que falta, para que tu día acabe... Bien y puedas dormir... Mejor.
Y es ahí cuando el vendedor, autor, gana, lo que tenga que ganar.
Muchos me mandan Mail y me dicen, NÚ MA.
Otros me hablan por face y preguntan qué pedo. Como estoy.
Y yo les digo que al grano, al chile. Ya sé por qué vinieron y te voy a dar lo que quieres,pero a cambio claro está, requiero de ti algo. Te prometo que lo que te hizo llegar hasta aquí no es ni una pequeñaja prueba de lo que estoy a punto de venderte. Y tú dices, NÚ MA. Y yo digo, SÍ MA.
No te contesto en un rato e insistes y es ahí cuando yo ya puedo pedir lo que quiero pedir a cambio y tú ni te lo imaginas. Porque ya ni aguantas. Lo qué requiero amigo mío y sé que estás en estos momentos dispuesto a dar, es qué...
Aguanta , me llegó un Whatsapp. Luego le seguimos.